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¡Nunca debes castigar a niños con TDAH! Te explicamos por qué

Por diversos factores, los padres encuentran un difícil reto a la hora de educar a sus hijos. Por ejemplo, el tiempo en el que estamos en el trabajo o lo agotados que estamos al final de la jornada. Asimismo, existen otros factores mas delicados por los que puede dificultarse las tareas de educación a nuestros pequeños. Por ejemplo, su carácter o situación especial. El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es una de ellas y hoy queremos explicarle por qué no debe castigar a niños con TDAH.

Solamente los padres cuyos hijos padecen TDAH saben lo que esto significa. En ocasiones podemos impacientarnos por el cumulo de emociones que involucra esta situación. Esto, aunado a no saber canalizar las acciones puede resultar como la aplicación de castigos. Sin embargo, esta puede no ser la mejor opción.

Es más fácil, pero, ¿La solución es castigar a niños con TDAH?

Como mencionamos anteriormente, verse sin recursos y dejarse llevar por las emociones puede resultar en castigos. Sentirse atrapado y empezar a reprender, amenazar y finalmente, castigar, se convierte en la alternativa más sencilla. Las características involucradas en los castigos son las siguientes:

  • Es sencillo y rápido. Estar cansado y querer salir del paso hace de los castigos la opción más tentativa
  • No involucra desgaste intelectual
  • Ofrece resultados a corto plazo
  • Da sensaciones de autoridad

Sin embargo, la verdad es otra. Estas características pueden parecer ventajas, pero las consecuencias mostradas a continuación son la prueba de que no es así. Los niños pueden resultar por diversas razones, por ejemplo:

  • Daños a la autoestima
  • Complican el desarrollo
  • Nutren la agresividad
  • Aumentan la sumisión
  • Conlleva a inseguridad

Consecuencias de castigar a niños con TDAH

De hecho, las mencionadas anteriormente son aspectos negativos resultantes de usar los castigos con cualquier niño. Para aquellos que padecen de TDAH las consecuencias son considerablemente mas significativas. Las principales son las siguientes.

No se normalizan

Cuando un niño con TDAH es castigado de manera desmedida, complica su compresión de las normas. Ignorando la razón de los castigos, desconocen lo que está bien o mal y se incapacitan a aprender.

Se acostumbran

Es muy común que los niños hiperactivos sean castigados cuando se confunde su alta inquietud con mala conducta. La practica de esto conlleva a que el pequeño termina por acostumbrarse. Por lo que, a final de cuentas la alternativa es lo mas alejado a una solución.

Se confunde la atención

También está el hecho de que los niños con TDAH reciban poca atención mientras se porten bien. Por otro lado, la reciben toda cuando muestran signos de mal comportamiento. Esto conlleva a que el joven empeore su actitud solo para recibir atención.

De esta manera se demuestra que es importante mantenerse bien informado respecto a los distintos padecimientos en la conducta de los jóvenes. Un malentendido, una duda o sencillamente querer salir del paso ante un problema con los pequeños puede repercutir en problemas graves. Lo más apropiado es estar bien informado y actuar con mucha paciencia ante niños con TDAH.

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